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MEXICO: Criando mala fama?

Si aplicáramos en nuestro propio país las normas de seguridad pública que estamos aplicando a nuestro vecino del sur, una gran cantidad de funcionarios de turismo en los Estados Unidos saltaría por las ventanas de su oficina en este momento.

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La seguridad pública es un asunto de percepción así como de realidad. Si usted se siente vulnerable, entonces usted lo es.

Para muchos Estadounidenses, existe la percepción de que México es casi tan peligroso como Somalia. Varias líneas de cruceros se han dejado llevar por dicha percepción en el último año, incluso cancelando escalas en varios destinos de México. Algunas han cancelado por completo sus cruceros a México, retirando sus barcos de San Diego y Long Beach en el proceso.

Todos hemos visto las alarmantes noticias – personas que han sido, no solo asesinados, sino además decapitados. Enfrentamientos entre soldados del ejército mexicano y sicarios del cartel de drogas, igualmente armados con arsenales. Eso no suena como un lugar que cualquier persona en su sano juicio quisiera visitar.

Y, sin embargo, coincide la percepción que se tiene de México con su realidad ?

Se estima que hay unos 2 millones de expatriados viviendo actualmente en México. Entre ellos se calcula que hay desde varios cientos de miles hasta un millón de Estadounidenses. Es difícil decir con exactitud cuántos, porque muchos de ellos están viviendo ahí ilegalmente. (Acaso no les encanta la ironía?) Si es tan peligroso para los extranjeros allí, ¿por qué estos aterrorizados extranjeros no salen huyendo de regreso a la seguridad de los Estados Unidos?

La respuesta: porque no están aterrorizados. No están, ni siquiera, ligeramente asustados.

Yo tengo buenos amigos que durante el año viven entre San Diego y San Miguel de Allende, un refugio de artistas y músicos en las montañas entre Guadalajara y Ciudad de México, y desde hace mucho tiempo, una de las ciudades mexicanas más populares para los expatriados.

Si existe un éxodo masivo de gringos asustados huyendo de la guerra del narcotráfico en México, aún me falta ver las evidencias de ello.

Yo nunca he vivido en México, pero he viajado a través de gran parte de ese país. He visitado su capital, Ciudad de México, varias veces, así como Guadalajara y otras ciudades importantes. He navegado hasta Ensenada en cruceros, así como a Cabo San Lucas, Mazatlán y Puerto Vallarta.

De cada visita, he regresado sin haber sido amenazado por nadie, a excepción de algunos enloquecidos conductores, algunos vendedores ambulantes muy insistentes en una ocasión, un enjambre de abejas enojadas.

¿Podría ser que a México le estén criando mala fama con todo esto? Y si es así, ¿por qué?

Desde hace mucho es bien sabido y ampliamente difundido que la violencia de la guerra contra las drogas en México no es al azar ni contra turistas. Tiende a limitarse a los implicados en el narcotrafico. Sin embargo, hay quienes insisten en que esta violencia interna relacionada con las drogas representa una grave amenaza para todos los posibles visitantes.

Pero, Usted se preguntará: ¿qué pasa con los asaltantes, rateros, delincuentes comunes? ¿Acaso en las ciudades mexicanas hay matones que se aprovecharían de los turistas, dada la oportunidad?

Por supuesto, lo hacen. Lo mismo ocurre con la mayoría de las ciudades en Estados Unidos. Eso no significa que la amenaza sea tan grave como para no considerar visitarlos.

Cuando te percatas del gran abismo que existe entre la retórica en Estados Unidos sobre México y la realidad en México, me pregunto: ¿Cómo reaccionarían los viajeros, si se aplicara la misma retórica a los Estados Unidos?

¿Debería la gente dejar de visitar la ciudad de Nueva York, porque es un lugar donde existe el crimen organizado?

¿Debería la gente dejar de venir al sur de California debido a que más de 10.000 pandilleros de diversos grupos y pandillas llaman a esta zona su casa?

¿Deberían las personas apartarse de festejos como el Mardi Gras, el JazzFest o el Festival de Música Esencia de Nueva Orleans, ya que tiene una de las mayores tasas de homicidio en los Estados Unidos?

¿Deberían los amantes del desierto boicotear a Arizona y Nuevo México por el alcoholismo y el alarmante número de enfermedades relacionadas con ello que existe en las reservas indígenas?

Entonces, ¿deberían los viajeros evitar visitar Arizona, porque cualquier loco puede tener, legalmente, en sus manos, armas de fuego de tipo militar y disparar a una multitud en un evento público, incluyendo un Senador de los EE.UU.? O porque este estado tiene una senadora que piensa que es lindo apuntar su arma de fuego de color rosa a un reportero durante una entrevista?

Usted no puede llevar turistas a ningún lugar donde ni usted ni sus pasajeros se sientan seguros. Esa es una conclusión que todo el mundo, empezando por México, tiene que reconocer y actuar en consecuencia.

Si las personas sienten que no pueden desembarcar de un crucero sin ser asaltado por matones locales o quedar atrapados en fuego cruzado entre cárteles y militares, no van a venir a visitar, y probablemente no deberían.

Al mismo tiempo, surge una pregunta: ¿Qué es lo que realmente mueve todo este miedo y odio? ¿Es realmente el problema de la seguridad o hay algún trasfondo?

Busque en la red cualquier historia noticiosa relacionada con la inmigración ilegal. Verá las mismas legiones de comentaristas, hablando sobre el mismo tema pero con pequeñas variaciones.

Evite México. Boicoteé a México. Destruye a México.

Uno tiene la sensación de que muchas de estas personas están buscando castigar de alguna manera a México por no detener el flujo de sus ciudadanos que entran ilegalmente a los Estados Unidos. Además, a muchos de ellos les cuesta mucho trabajo ocultar el origen racista de sus sentimientos respecto a México.

Muchos otros ni siquiera lo intentan.

Recientemente, un prominente turista Puertorriqueño, un legislador retirado, murió a causa de las heridas que recibió cuando unos asaltantes intentaron robarle el reloj en el puerto italiano de Nápoles. ¿Ha oído algún llamado de los estadounidenses instando a un boicot en contra de Italia?

Yo no.

¿Será que México tiene “problemas” relacionados con la seguridad pública? Por supuesto. Sin embargo, esas cuestiones están siendo exageradas por los Estadounidenses que tienen una agenda política o un hacha racista, tal vez ambas cosas.

TRADUCCIÓN:ALL ABOUT WORDS / Naachiely López Hurtado EMAIL: aawords@gmail.com

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